COORDINADORA ANTI PRIVATIZACION DE LA SANIDAD: INFORMA !!

 

(2017-01-13) Informe 2016 Defensor del Paciente: aumentan las presuntas negligencias

En 2016 el número de presuntas negligencias en España ha aumentado lamentablemente. Este año hemos recibido un total de 14.802 casos
(372 más que en 2015), de los cuales 841 han sido con resultado de muerte (35 más que en 2015).

Los hospitales de Andaluciía, son con diferencia los que peores servicios de Urgencias tienen, muy seguidos en cuanto a núcleo de quejas por los de la Comunidad Valenciana.

Reconocen deficiente funcionamiento del aparato judicial, ya que constatan verdaderas injusticias como indemnizar una tetraplejia con 12.000 euros o fallecimientos con 6.000 euros

Según sus estimaciones, en la actualidad, 689.400 pacientes se encuentran a la espera de una intervención quirúrgica. Y la demora media para las operaciones alcanza ya los 98 días (Cataluña no publica datos suficientes bajo criterios similares al del resto de comunidades o que el País Vasco solo aporta guarismos de seis intervenciones.

Analizando el estado de las listas de espera, región por región, a nuestro modo de ver, Canarias, Cataluña, Madrid y Murcia son las peor paradas. Igualmente cabe destacar el notable empeoramiento que han sufrido comunidades como Castilla y León o la Comunidad Valenciana, además de puntualizar que en zonas como Galicia y La Rioja la información sobre esta materia es muy escasa, lo que se entiende como una falta de trasparencia porque no les interesa facilitar el empeoramiento de sus números. También cabría hacer una mención especial al supuesto maquillaje en el que incurre Andalucía, ya que dado el caótico estado en el que se encuentra el sistema sanitario andaluz no nos creemos que la demora media para intervención se sitúe en la mitad de días si la comparamos con otras regiones que, sanitariamente hablando, funcionan mucho mejor.

Recogen 44 fallecidos, en casos en los que tras avisar al 112, o bien no se envió una ambulancia al domicilio para trasladar al enfermo a un hospital, o bien en esos casos la respuesta fue tardía con más de una hora de retraso.

Recogen 108 casos de estado de discapacidad en pacientes después de intervención quirúrgica, quedando en estado de tetraplejia o paraplejia. Este dato supone 7 casos más contabilizados con respecto a 2015.

(2017-01-13) La farmacéutica Shire pagará 350 millones por sobornar a médicos en USA:

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado que la compañía Shire y sus filiales han de pagar 350 millones de dólares por haber empleado métodos y comisiones ilegales para inducir a clínicas y médicos a promocionar su producto Dermagraft. Shire es otra de las empresas que ha contribuido a la expansión del TDAH en la infancia por intereses comerciales.

Dermagraft es un sustituto de la piel humana fabricado mediante ingeniería genética aprobado por la FDA para el tratamiento de las úlceras del pie diabético.

Para la promoción ilegal de su producto la multinacional sanitaria recurrió a los clásicos del soborno médico: lujosas comidas, bebidas, viajes y entretenimento, estudios clínicos falsos, pagos para que los doctores cumplieran sus compromisos promocionales.

Todo ilegal claro. Todo “muy científico”.

Shire y su filial Advanced BioHealing (ABH) son proveedores de servicios médicos en los programas de sanidad pública de USA, por eso en dicho país han multado así a las empresas ya que contraviene leyes como la de Reclamaciones Falsas o el estatuto antisobornos.

La primera de las leyes citadas es muy interesante pues recoge la figura del whistleblower, aquella persona que trabaja en una empresa privada que observa una corruptela y la denuncia. El Estado le protege y premia con una parte del dinero que la administración pública recupere del fraude avisado.

España estudia desarrollar esta figura aunque parece que con demasiada timidez.

En Estados Unidos, igualito que en España, están decididos a acabar con lo que consideran prácticas corruptas que erosionan la confianza pública en nuestro sistema de salud”.

Por poner en contexto el precio de la multa y las consecuencias económicas de la misma, hay que aclarar que Shire vendió en 2014 el producto que nos ocupa a la empresa Organogenesis por 650 millones de dólares.

Pero a su vez lo había adquirido a BioHealing por 750 millones con anterioridad y su plan para extender su indicación había fallado unos años antes por lo que el producto no debió de parecerle tan rentable.

Yo me pregunto dónde queda la salud de las personas en todo este mercadeo.

Se da la circunstancia de que hace dos años publicamos el post “Compran la voluntad” de políticos, médicos y pacientes para medicalizar a la infancia. Sabemos que la empresa Shire gastó entre 200.000 y 250.000 euros en lobby durante el año 2013.

Fue cliente de cinco compañías especializadas en consultoría para hacer lobby: FTI Consulting Belgium, Rohde Public Policy, Hill & Knowlton International Belgium, Just Health Communications Ltd and Hanover Communications International y les pagó al menos otros 450.000 euros.

(2017-01-12) La privatización de la limpieza aumenta la incidencia de infecciones: estudio en 126 hospitales ingleses:

A partir de 1983, la limpieza fue uno de los primeros servicios que el NHS contrató con proveedores privados (junto con la provisión de servicios domésticos, de catering y de lavandería). Sin embargo, los servicios de salud de Escocia, Gales y Norte de Irlanda, rechazaron la privatización ya que sostienen que esto conduce a normas de higiene más bajas y a un incremento de infecciones, como el MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina).

Desde los 90 se inició un debate respecto a si las empresas contratistas estaban tratando de ahorrar dinero empleando menos personal, deteriorando las condiciones laborales (menor motivación), y como resultado estaban dando peores niveles de limpieza que los del personal del NHS sustituido.

Se alegó que los servicios privatizados eran poco flexibles para atender a las necesidades de limpieza no programada fuera de horas, lo que podría haber aumentado los riesgos de brotes. Debido a estas preocupaciones, en 2008 el Real Colegio de Enfermería pidió que la limpieza de los hospitales fuera recuperado para el sector público, y poco después Nicola Sturgeon, entonces Ministra de Salud escocesa, tomó esa decisión en sus hospitales para reducir los riesgos de infección, vinculando posteriormente esta medida con la posterior caída en los casos de infección por C. difficile, aunque otros lo relacionaban con una mejor administración antimicrobiana.

Este debate no pudo realizarse de forma objetiva por la escasez de evidencia empírica sólida sobre el impacto de la subcontratación y por las dificultades para acceder a datos objetivos sobre las tasas de infección adquiridas en los hospitales. Sin embargo, esto cambió a partir de 2005, con la introducción del sistema de vigilancia obligatoria del MRSA, al crearse así un conjunto de datos comparativos a lo largo del tiempo.

Se estudiaron los datos sobre la incidencia de MRSA en 126 hospitales de agudos de Inglaterra entre 2010-2014, encontrándose que la “externalización” de servicios de limpieza se asoció con una mayor incidencia de MRSA, y peores percepciones de los pacientes sobre la limpieza y del personal sobre la disponibilidad de instalaciones de lavado de manos. Sin embargo, la “externalización” también se asoció con menores costos económicos (eso sí, excluyendo los costos adicionales asociados con el tratamiento de las infecciones adquiridas en los hospitales).

La incidencia media de MRSA en hospitales con servicios de limpieza privatizados era de 2.28 por 100.000 días-cama, casi un 50% mayor que la media observada de 1,46 por 100.000 días-cama en aquellos que no los privatizados.

Respecto a la percepción de los pacientes acerca de la limpieza de los dormitorios y los cuartos de baño, el 57, 6 % de los pacientes de hospitales con servicios privatizados la describieron como “excelente”, en comparación con el 59,7 % de los hospitales con servicios no privatizados, lo que se repitió para la higiene del baño (67,0% para los hospitales con servicios privatizados, por 68,5% para los hospitales no privatizados).

Respecto a si los materiales de lavado de manos estaban siempre disponibles, fue del 63 % en los hospitales con servicios de privatizados, por el 68,0% en los hospitales que no habían privatizado la limpieza.

Los hospitales con servicios de limpieza privatizados informaron de una tasa promedio de bacteriemia por SARM de 1,44 casos por 100.000 días-cama, mientras que los que no tenían privatizada la limpieza tenían una tasa promedio de bacteriemia por MRSA de 1,02.

Como conclusión, desde la estrecha perspectiva contable, los servicios “externalizados” parecen incurrir en menores costos de limpieza por cama, lo que se asocia con menos personal y menor disponibilidad de material de lavado de manos, así como una mayor incidencia de MRSA.

(2017-01-11) Depakine: una investigación francesa asegura que la farmacéutica que lo produce estaba al tanto de los peligros

Cerca de 15 mil embarazadas estuvieron “expuestas” al valproato de sodio, compuesto activo del antiepiléptico Depakene (Sanofi), entre 2007 y 2014, en medio de una polémica y denuncias de que el medicamento provoca malformaciones y riesgos más elevados de atraso intelectual, de marcha y de autismo que pueden afectar hasta el 40 % de los niños expuestos. Este antiepiléptico, considerado como un medicamento de referencia (también se utiliza para los trastornos bipolares), es comercializado en Francia desde el año 1967.

En España también se comercializa, y la propia Agencia Española de Medicamentos advirtió de que el Depakine provoca malformaciones en bebés con malformaciones y enfermedades de las mitocondrias.

Las autoridades sanitarias francesas habían señalado en un estudio publicado en febrero del 2016 que el Depakene y sus derivados provocaron al menos 450 malformaciones congénitas en Francia entre 2006 y 2014. El informe de la Inspección General de Asuntos Sociales (IGAS) indicó entonces que las prescripciones de valproato a las mujeres de 15 a 49 años en condiciones de procrear bajaron de 25 % en ocho años, pasando de 125.000 en 2006 a 93.000 en 2014. Otras fuentes hablan de 135.000 pacientes menores de 55 años tomandolo en 2014.

El primer estudio difundido al respecto por la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento (ANSM) precisa que de las mujeres expuestas nacieron 8.701 niños vivos (un 61 %), hubo 4.300 abortos voluntarios o por razones médicas (30 %), 1.206 abortos espontáneos o embarazos extrauterinos (8 %) y 115 nacimientos sin vida (1 %). El análisis, sin embargo, no detalla el número de niños que tuvieron problemas como consecuencia del Dépakene, un asunto que cobró relevancia pública a comienzos de este mes de agosto con unas informaciones del semanario satírico “Le Canard Enchainé”.

La publicación aseguró que el laboratorio farmacéutico Sanofi que lo fabrica conocía hace años los riesgos citados, no informando convenientemente de los efectos adversos graves para las mujeres embarazadas. Sanofi Aventis comercializó en España el fármaco Agreal (antipsicótico recetado para aliviar los sofocos de la menopausia), retirado del mercado en España en 2005 porque causaba graves daños neurológicos y psíquicos en miles de mujeres.

Aunque las autoridades francesas no pueden saber antes de 2007 cuántas embarazadas lo tomaron, el Dépakine está en el mercado desde 1967 y se recetaba tanto en casos de epilepsia como de trastorno bipolar. “La Canard Enchainé” había indicado a principios de mes que los riesgos de malformación derivados del medicamento eran conocidos desde los años 80, pero que en el prospecto del producto se limitaron a indicar: “prevenir rápidamente a su médico en caso de embarazo”.

La ANSM afirma en sus conclusiones que se deben reforzar las medidas para reducir el riesgo de exposición, especialmente teniendo en cuenta el contexto patológico de su prescripción. Por su parte, la ministra de Sanidad, Marisol Touraine, anunció que el Parlamento votará de aquí a finales de año la puesta en marcha de un dispositivo de indemnización de las víctimas, y prometió que en los próximos seis meses la Seguridad Social asumirá el costo del tratamiento de los pacientes reconocidos oficialmente como víctimas.

La realidad en estos momentos es que, pese a estas evidencias, el fármaco sigue prescribiéndose en España, lo que cuestiona el papel de las agencias reguladoras de medicamentos, que permiten poner a la venta medicamentos sin los suficientes ensayos clínicos sobre su seguridad.

(2017-01-11) Las fotos que muestran el azúcar oculto en tu comida

Sinazucar.org es un proyecto que denuncia en imágenes la cantidad de azúcar presente en bebidas, cereales, salsas y otros productos industriales. Aviso: un yogur “de frutas” puede contener hasta cuatro.

30 gramos de Mi Primer Cola Cao contienen 10.8 gramos de azúcar, casi 3 terrones. Lo patrocina la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)..

Un yogur de frutas Danone “0%”, 4 terrones de azúcar. Un brik de 200 mililitros de salsa de tomate Hacendado, otro tanto. Un vaso de zumo “veggie” de Zumosol, 7 terrones. Y un café Mocca Blanco Venti de Starbucks, con nata y sirope de chocolate, la prodigiosa cantidad de 20.

Cuando consumimos cualquiera de esos alimentos, rara vez somos conscientes del montón de azúcar que nos estamos metiendo en el cuerpo, un azúcar que puede crear dependencia y cuyo abuso produce sobrepeso, diabetes, caries o riesgo cardiovascular. O no leemos las etiquetas donde se indica, o no entendemos a qué corresponden exactamente las cantidades que allí se indican. Esta ceguera es la que empujó a Antonio Rodríguez Estrada a crear SinAzúcar.org, una iniciativa para difundir imágenes en las que los productos aparecen acompañados de la cantidad de azúcar que contienen, medido en una unidad familiar y comprensible para todos: el terrón.

“Una de las causas de la epidemia de obesidad actual es el abuso de productos industriales en la alimentación diaria”, explica este fotógrafo entusiasta de la alimentación sana. “SinAzúcar.org pretende visualizar el azúcar oculto en estos alimentos procesados de una forma simple y gráfica para que puedan ser compartidas facilmente a través de las redes sociales. Es mi granito de arena para mejorar los hábitos de consumo”.

Aunque la idea quizá no sea muy original -la web estadounidense Sugar Stacks o la cuenta de Instagram @dealerdesucre llevan haciendo algo similar desde hace tiempo-, el proyecto presenta dos novedades: los productos retratados provienen del mercado español y las imágenes, brillantes y pulidas, imitan deliberadamente la estética publicitaria con la que se suelen anunciar. “La industria alimentaria nos presenta sus productos de forma brillante para seducir al consumidor. Si queremos luchar contra este marketing debemos ser capaces de ponernos a su nivel y usar sus propias armas para crear imágenes atractivas que comuniquen eficazmente”, asegura el fotógrafo, que terminó hace unos meses un curso de nutrición deportiva en el Instituto de Ciencias de Nutrición y Salud.

Rodríguez Estrada comenzó publicando fotos de productos con grandes cantidades de azúcar, como las bebidas azucaradas. Pero enseguida entendió que sorprendían más los alimentos en los que este ingrediente resulta más inesperado, como una salsa de tomate o un yogur para bebés. Por ello ha decidido dar prioridad a la denuncia de este tipo de comestibles frente a los que el consumidor baja la guardia con más facilidad, sobre todo cuando presentan reclamos saludables como “0%” o vienen avalados por sociedades médicas sin demasiados escrúpulos.

Para calcular la cantidad de azúcar, el fotógrafo usa la información que da el propio fabricante en el etiquetado. En el caso de alimentos más genéricos como tostadas de pan de molde, tarta de queso, donuts de chocolate o golosinas, toma una marca de referencia y aplica la misma norma. Cada uno de los terrones de las fotos pesa cuatro gramos.

Algunas de las imágenes de la iniciativa empujan a pensárselo dos veces antes de darles ciertos preparados a los niños o zumbarnos una bebida “energética”, unas galletas o unos cereales. ¿Pero cómo se explica que nos hayamos vuelto tan insensibles a semejantes cantidades de sacarosa? “Unas de las consecuencias del abuso del azúcar es la subida del umbral de sabor dulce”, expone Rodríguez Estrada. “Cada vez necesitamos más para que algo nos sepa bien. Si educamos desde pequeños nuestro paladar con batidos, yogures azucarados o refrescos, cuando somos adultos un café con 20 terrones de azúcar nos resulta delicioso”.

omo era previsible, SinAzúcar.org ha recibido el apoyo de no pocos dietistas-nutricionistas a través de las redes sociales, a quienes el fotógrafo espera ayudar en la pelea por una alimentación mejor y en contra de las malas prácticas de la industria alimentaria. Por el contrario, entre las marcas retratadas en las imágenes reina por ahora el silencio. “Todavía no me ha contactado ninguna”, afirma Rodríguez Estrada con sorna, “pero cada vez que entro al Starbucks noto que me miran mal”.

(2017-01-10) ¿Por qué hay que oponerse a cualquier tipo de copago de servicios sanitarios y de medicamentos?

Ángeles Maestro *

La nueva Ministra de Sanidad ha anunciado su decisión de ampliar el copago de los medicamentos para los pensionistas que cobren más de 18.000 euros anuales. Utiliza para justificarla argumentos que, no por haber sido esgrimidos por Consejeros y Ministros anteriores, resultan menos vergonzosos.

Se pervierte el sentimiento popular de justicia, “que pague más, quien más tiene”, que tiene su aplicación fundamental en la aplicación de los impuestos directos sobre la riqueza para intentar legitimar – con el mismo argumento – una nueva restricción económica en el acceso a los medicamentos, que, sin duda alguna, abrirá el camino a otras más.

Es una gigantesca trampa que intenta culpabilizar y enfrentar entre si a quienes menos tienen, ocultando el saqueo generalizado de las arcas públicas que se ha producido vía reducción de impuestos a las rentas más altas (el escarnio de las SICAV sigue vigente), amnistías fiscales, el rescate de la banca privada, la evasión de capitales y tantos etcéteras, por no hablar de la miseria de las pensiones o de los incrementos brutales de la explotación que supone la generalización de la precariedad.

Además, el establecimiento de barreras económicas para el acceso a un elemento central del sistema sanitario – al que se accede mediante prescripción facultativa y precisamente cuando se está enfermo, es un crimen cotidiano.

Tras el primer año de entrada en vigor del Real Decreto Ley 28/2012, del gobierno del PP, que cínicamente llevaba por título “de consolidación y garantía del sistema de la Seguridad Social”, un estudio realizado en Madrid arrojaba el estremecedor dato (obtenido mediante encuesta y por lo tanto muy inferior al real) de que cerca del 20% de los pensionistas no acudían a retirar de la farmacia los medicamentos prescritos. Resultados semejantes se han obtenido en estudios relativos a la introducción del copago en otros países, con la particularidad de que ese 20% de la población es el que concentra todos los riesgos desde el punto de vista de la salud; es el mismo a quien se desahucia por no pagar el alquiler, el que devuelve los alimentos en la caja del supermercado o a los que hipócritamente se califica de “pobres energéticos”.

El argumento de que la cantidad exigida – un máximo de 8 euros mensuales – es simbólica (¿para quién?) es un insulto para la mayoría de pensionistas (y activos), que con ingresos inferiores a los 600 euros, tiene que decidir entre comer, pagar la luz o retirar los medicamentos.

Pero hay que recordar, para la juventud, o para los desmemoriados, que los discursos destinados a justificar los copagos son añejos.

Quien abrió el debate acerca de la conveniencia de hacer pagar a las personas enfermas por los fármacos que les prescribe su médico fue el Informe Abril Martorell (1991), elaborado a instancias de un ejecutivo del PSOE que gobernaba con mayoría absoluta.

El primer “medicamentazo” fue obra también del PSOE en 1993. La Ministra Ángeles Amador, hoy flamante “consejera” de Red Eléctrica Española, fue quien llevó a cabo por primera vez la exclusión de determinados fármacos de la financiación por la sanidad pública. El segundo de ellos vendría de la mano del PP en 1998. Muchos de los medicamentos eran, y son, de uso frecuente en enfermedades crónicas. Se esgrimieron argumentos confusos y contradictorios. Si no eran eficaces, habría que haberles eliminado del Registro. Si se pretendía favorecer el buen uso de los medicamentos, es injustificable que los excluidos por su dudosa utilidad pasaran a ser objeto de publicidad en medios masivos, con lo que cualquier atisbo de racionalidad desaparecía por completo. Así, se da el caso de que un medicamento como el Frenadol, prohibido en varios países de la UE, es objeto aquí de propaganda masiva.

Los objetivos de ahorro son también falaces. Tras un breve periodo de reducción tras la adopción de las medidas, el gasto farmacéutico vuelve a dispararse. En el caso de la financiación selectiva de medicamentos, se eliminaron los medicamentos más baratos y menos rentables, que fueron sustituidos por otros más convenientes para la cuenta de resultados.

Los objetivos de ahorro son una falacia e incompatibles con el poder aplastante de la industria farmacéutica, a cuyo servicio han estado todos y cada uno de los ministerios y consejerías del Estado español.

Lo que importa saber es que son capaces de inventarse cualquier cosa para conseguir los objetivos de los intereses empresariales a los que sirven. A modo de ejemplo valga este hecho que viví en mi época de diputada, precisamente cuando el PSOE intentaba rodear de legitimidad social su primer “medicamentazo”. El argumento usado entonces para neutralizar la resistencia social fue la acusación de fraude masivo en las recetas de pensionistas que los jubilados usaban para obtener medicamentos gratis para toda la familia. Los medios de comunicación masivos se hicieron eco y expandieron el “relato”, sin más fundamentos. CC.OO y UGT lo apoyaron activamente llevando a cabo una “campaña de educación sanitaria” entre sus afiliados, con folletos y charlas destinados a colaborar en la eliminación de dicho fraude. Ante la persistencia de mis preguntas dirigidas a altos cargos del Ministerio en sede parlamentaria acerca de cuales eran los datos que avalaban tales acusaciones de fraude, la respuesta que obtuve fue que tras un estudio realizado sobre decenas miles de recetas en Madrid habían aparecido 25 dudosas.

El copago de medicamentos, que como tantas veces se ha repetido es repago, sirve a un doble objetivo esencial para la gestión empresarial y la privatización de la sanidad pública:

Si el 80% del gasto es consumido por el 20% de la población de más edad, enfermos crónicos y personas con escasos recursos, eliminarles del acceso a la sanidad, como muy bien saben las mutuas patronales y las aseguradoras privadas, garantiza el negocio.

Hacer pagar por los medicamentos prescritos va eliminando uno de los valores esenciales de la sanidad pública frente a la privada: la gratuidad en el momento de uso.

A estas alturas debería estar perfectamente claro que lo que queda de los servicios públicos está en el punto de mira. Y que todo ataque que preparan va precedido de un “relato”, de un montaje mejor dicho, que carece de cualquier fundamento que no sea favorecer los intereses que representan. Es una guerra de clases que tiene ganadores y perdedores, y el arma más letal es dar crédito a su propaganda, de forma que nuestra fuerza sea preventivamente destruida.

10 de enero de 2017

* Ángeles Maestro es médica, técnica superior de Salud Pública. Fue diputada del Congreso y portavoz de Sanidad por IU. Es miembro de Red Roja

(2017-01-10) Fresenius, dueña de Quironsalud, investigada por posibles irregularidades

Fresenius, multinacional de la diálisis, cae más de un 3% al abrirse una investigacion sobre su filial en EEUU

La filial de Fresenius, Fresenius Medical Care, ha sido citada por la Fiscalía del Estado de Massachusetts, en Estados Unidos, por presuntas irregularidades en su programa de diálisis. Este hecho ha supuesto el desplome de sus títulos en el parqué de Frankfurt, donde se han llegado a dejar más de un 7% durante la sesión de hoy, arrastrando también a la matriz, que ha llegado a ceder más de un 4%.

La multinacional germana, que adquirió el pasado mes de septiembre la española Quirónsalud por 5.760 millones de euros, tiene en esta rama su principal negocio, ya que supone el 54% de sus ingresos totales, de los cuales, el 70% proceden íntegramente del programa de diálisis que desarrolla en Estados Unidos.

Según la investigación, Fresenius se habría beneficiado de forma irregular de la asignación de hasta 2.000 pacientes por parte de la Fundación Americana del Riñón (American Kidney Fund), un organismo no lucrativo que gestiona la asistencia de este tipo de enfermos.

No sólo los inversores han reaccionado a la noticia, también los analistas se han lanzado bien a emitir nuevas estimaciones, bien a ratificar las que ya habían realizado, como es el caso, por ejemplo de Morgan Stanley, que mantiene el consejo de compra sobre la compañía sanitaria, mientras que, por el contrario, un analista independiente y la firma de análisis DZ Bank han rebajado su recomendación de adquirir a mantener, así como su precio objetivo, que ahora lo sitúan en 85 y 77 euros, respectivamente.

 

(2017-01-10) El País descubre a Ioannidis: la ciencia vive una epidemia de estudios inservibles

Hace siglos, a Newton o a Galileo no les bastaba con hacer descubrimientos capaces de cambiar la historia. Debían además repetir sus experimentos delante de todos sus colegas, y estos, a su vez, los repetían por su cuenta antes de quedar completamente convencidos. Este principio de reproducibilidad ha sido fundamental para el avance de la ciencia desde entonces. En la actualidad, esa garantía esencial se está perdiendo, y pone en entredicho la validez de muchos estudios en casi todas las disciplinas.

Un grupo de investigadores de EE UU, Reino Unido y Holanda firma hoy un manifiesto para que la ciencia recupere parte de esa credibilidad y fiabilidad perdida. El principal autor del documento es el médico e investigador de la Universidad de Stanford (EE UU) John Ioannidis. Desde hace años, él es uno de los pioneros de la llamada “metaciencia”, una disciplina que analiza el trabajo de otros científicos y comprueba si se están respetando las reglas fundamentales que definen la buena ciencia.

Según un análisis, resalta el manifiesto, el 85% de los esfuerzos dedicados a investigación biomédica “se acaban desperdiciando”. “Se trata de estudios que no llegan a aplicarse nunca en la clínica o que lo hacen de una forma negativa, y también muchos otros que se abandonan en etapas muy tempranas”, explica Ioannidis. “La mayor parte de las veces los experimentos no están bien diseñados”, denuncia el investigador. “Por ejemplo, solo entre el 10% y el 20% de todos los estudios con animales están aleatorizados para evitar los sesgos” inconscientes de los científicos, resalta. En el caso de los ensayos clínicos con pacientes, “solo el 5% sigue todos los pasos correctamente”, denuncia. El problema afecta a “casi cualquier disciplina de la ciencia”, asegura.
Estudios invalidados

En 2013, el médico de Stanford publicó un estudio que afirmaba que hasta el 95% pueden ser falacias sin rebatir. Otra revisión reciente invalidó miles de estudios de neurociencia basados en una técnica de resonancia magnáticas. Según los investigadores, no solo los científicos son responsables, sino también las universidades, las poderosas revistas científicas que publican los estudios, las agencias financiadoras y el resto de actores del sistema, asegura.

Una reciente encuesta realizada por Nature desveló que el 90% de los científicos reconoce que hay una crisis de reproducibilidad en la ciencia. En parte se debe a que la forma de producir conocimiento en la actualidad ha cambiado tanto que sería casi irreconocible para los grandes genios de hace unos siglos. “Antes se analizaban los datos en bruto, los autores iban a las Academias a reproducir sus experimentos delante de todo el mundo, pero ahora esto se ha perdido porque los estudios se basan en seis millones de folios de datos brutos”, opina Ioannidis. Uno de sus análisis demostró que la mayoría de estudios no da acceso a los datos brutos en los que se basan las conclusiones. Al final, los científicos “se creen lo que ven, pero no hay forma de comprobar que es cierto, y además no podemos usar esos datos posteriormente porque se han esfumado”, resalta. Esta falta de transparencia es uno de “los mayores retos” que afronta la ciencia, asegura el médico.

El manifiesto también denuncia que solo se publican estudios con datos nuevos, significativos estadísticamente y que apoyan una teoría determinada. Muchos de ellos no aportan nada valioso o, peor aún, acaban sustentando con la estadística interpretaciones preconcebidas que no son ciertas. “Esto, lamentablemente, no es descubrimiento científico, sino autoengaño”, y puede multiplicar la cantidad de “falsos positivos”, resalta el texto.

El Manifiesto por una ciencia reproducible, publicado hoy en abierto en Nature Human Behaviour, propone una serie de medidas para evitar malas prácticas en todas las fases de una investigación. Publicar los datos brutos y los estudios con resultados negativos es uno de los pasos más importantes, señala Ioannidis. En general, el métiodo científico sigue funcionando y de lo que se trata es de “volver a sus principios básicos”, explica.
Conocimientos “de andar por casa”

“O ponemos freno a esta pérdida en la reproducibilidad de los resultados científicos o nos cargaremos todo el prestigio y credibilidad que, de momento, la clase científica parece tener acumulada”, alerta Lluis Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), involucrado en iniciativas para promover la integridad científica. “Este es un tema tremendamente importante”, dice, “debería ser obligatorio para todos los estudiantes de doctorado”.

Juan Lerma, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante, reconoce que muchos científicos tienen un conocimiento estadístico “de andar por casa”. “Yo soy editor de la revista Neuroscience, recibo unos 2.000 estudios al año, y veo una deficiencia general en cómo tratan los datos estadísticos”, reconoce. Lerma apunta a otra causa de la actual crisis. “Se publican demasiados estudios y demasiado deprisa”, señala. “Hace falta una reflexión general sobre el exceso de publicación y las presiones por sacar estudios, las universidades miden los resultados al peso, y eso es un error”, resalta.

Lerma reconoce que el problema para reproducir estudios está “generalizado”, aunque eso no quiere decir que los trabajos estén mal. Su equipo descubrió unos nuevos neurotransmisores en el hipocampo, la parte del cerebro que controla la memoria, pero pasaron cinco años antes de que otro equipo pudo identificarlos por su cuenta, confirmado el hallazgo, explica. “El problema es que muchos de los resultados actuales requieren unas técnicas muy complejas” que muy poca gente aprende a dominar.

Parte de la culpa, cree Montoliu, es de las revistas. “No hay que olvidar el papel cómplice de determinados grupos editoriales, frecuentemente de revistas top, que prefieren publicar resultados inesperados, novedosos, espectaculares, que generan mucho ruido e impacto, antes de asegurarse y verificar sistemáticamente la fiabilidad de los mismos”, explica. Algunas instituciones en España ya están tomando medidas para aplacar la crisis a la que hacen referencia los firmantes del manifiesto, explica Montoliu. Por ejemplo, se han incorporando profesionales de estadística a los comités de ética del CNB y del propio CSIC, el mayor organismo de investigación pública del país, asegura.

(2016-01-09) España, ejemplo de uso inadecuado de los servicios sanitarios

La revista The Lancet publica un artículo en el que 27 expertos internacionales alertan a responsables políticos y proveedores sanitarios de que evalúen y tomen medidas urgentes sobre el uso inadecuado, bien por defecto como por exceso, de los servicios de salud.

Por un lado, señalan que la infrautilización de los recursos sanitarios deja a los pacientes vulnerables ante enfermedades y sufrimientos que podrían ser evitables mientras que, en el otro extremo, un uso excesivo también supone un despilfarro de recursos al tiempo que hay pruebas o tratamientos que pueden causar daños igualmente evitables.

Además, según señalan los autores, un mismo país, un centro sanitario e incluso un mismo paciente puede sufrir ambas situaciones, de ahí la necesidad de evaluar la conveniencia de todas las prestaciones, con independencia de la situación económica o social de cada lugar.

“La avaricia, los intereses en competencia y la mala información son agentes universales que pueden formar un ecosistema que ofrezca una atención médica deficiente”, ha reconocido Vikas Saini, presidente de Lown Institute (Estados Unidos) y autor principal del artículo.

Mal uso español

Entre sus ejemplos, citan que en España el 26 por ciento de las cirugías de reemplazo de rodilla son inadecuados, mientras que en Estados Unidos sube al 34 por ciento de estas intervenciones. Además, la tasa de histerectomías inapropiadas varía entre el 20 por ciento de Taiwán al 13 por ciento en Suiza.

Otro mal endémico en países ricos y pobres es el uso de tecnologías o prácticas asistenciales más caras pero menos eficaces, mientras que otras herramientas no son tenidas en cuenta pese a su bajo coste, según los autores.

En este sentido, lamentan el aumento de cesáreas incluso en nacimientos de bajo riesgo. Se estima que hasta 6,6 millones en todo el mundo se realizan de forma innecesaria, mientras que el uso de esteroides para prevenir partos prematuros se retrasó unos 40 años hasta que hubo evidencias de sus beneficios.

Despilfarro de recursos

“Los pacientes necesitan saber qué están haciendo sus sistemas de salud para resolver problemas, en Estados Unidos estamos desperdiciando miles de millones de dólares que deberían dedicarse a mejorar la salud de sus ciudadanos”, ha explicado Shannon Brownlee, vicepresidente senior del Lown Institute.

El editor jefe de The Lancet, Richard Horton, y su redactora jefe Sabine Kleinert avisan en un editorial adjunto la necesidad de que los líderes políticos sepan acabar con los servicios ineficientes e identifiquen aquellas prestaciones que realmente pueden aportar “bienestar y una vida saludable para todos”.

(2016-01-09) Medicalización. Más negocio: el síndrome del déficit de testosterona

No es un sainete, sino un anuncio de la clínica de de baja testosterona Doctor T, la primera en operar en España. Son centros privados que ofrecen terapias hormonales a los hombres de mediana edad con el objeto de paliar los efectos de la andropausia. Su éxito ha sido considerable en países como Estados Unidos o Australia, donde llevan casi una década y no han dejado de crecer. La clave de este negocio, como habrá supuesto, está en la testosterona. Se trata de una hormona producida en los testículos y que es responsable de los atributos característicamente masculinos, como el vello facial, una voz grave o una estructura muscular más desarrollada. Sin embargo, a partir de los 40, los niveles de testosterona en los hombres disminuyen progresivamente hasta casi desaparecer en la vejez. Es un proceso muy similar al que sufren las mujeres tras la menopausia, aunque más dilatado en el tiempo y con síntomas inespecíficos que bien pueden achacarse a la edad como el cansancio, el insomnio, la reducción de la libido, los achaques o el aumento de la proporción de grasa corporal.

“A partir de los 40 muchos hombres sufrimos de disfunción eréctil. Y no solo eso, acumulamos grasa, perdemos masa muscular, nos sentimos tan cansados que no podemos ni hacer deporte… pues todo eso tiene cura”, dice Enrique Marusi, director de Doctor T. A imagen y semejanza de las clínicas norteamericanas -que empiezan a acumular demandas-, los endocrinos de Doctor T sostienen que existe un gran déficit general de testosterona (en torno a 1 de cada 4 hombres de más de 35 años) que debe ser tratado en la mayoría de los casos. El tratamiento medio sale por 800 euros y trata de complementar -no suplir- la producción de testosterona natural, pero puede ser de por vida. “Una vez que ha empezado el declive de testosterona ya no hay forma de pararlo sino es administrándola exógenamente”, explica Marusi.

En la sanidad pública también se ha disparado el uso de la hormona. Como se puede comprobar en el gráfico inferior, las doctores de atención primaria prescriben más del triple de recetas con testosterona ahora que a comienzos de la década. La pregunta que surge es, ¿estamos ante una gran epidemia de testosterona? Para el doctor Juan Gérvas, médico de cabecera, este es otro paso más hacia la medicalización de la vida. “El envejecimiento es un proceso fisiológico normal, nunca puede ser una enfermedad. Como el crecimiento y cualquier otro proceso del cuerpo humano, puede tener desviaciones que hay que corregir, pero son casos concretos, no grandes masas poblacionales”, explica. Gérvas rebaja desde el 25% hasta un 0,5% y un 1% los potenciales pacientes de déficit de testosterona, y hablando siempre de personas con más de 50 años. “Los resultados por debajo de esa edad son anecdóticos. Si te fijas, la publicidad de estas clínicas y medicamentos no va dirigida al abuelo pensionista, sino a ejecutivos de 45 años con alto poder adquisitivo”, relata.

Enrique Gavilán, médico de familia, va un paso más allá. Ha publicado, junto a la periodista Ainhoa Iriberri, un estudio que asegura que el auge reciente del hipogonadismo, la tercera denominación del SDT, o Síndrome de Déficit de Testosterona, se debe al marketing y no a las evidencias clínicas. “El SDT se conoce desde hace décadas, pero acaba de renacer tras el éxito de los fármacos que potencian la capacidad sexual como Viagra. Si te fijas, los laboratorios que fabrican testosterona y las clínicas que la utilizan como tratamiento hacen siempre publicidad que raya lo ético, incluso lo legal, pero que están aprobados y perfectamente dirigidos”, explica Gavilán.

En el texto, Gavilán e Iriberri acusan a médicos, farmacéuticas y periodistas de fomentar, por acción u omisión, un uso indebido de la hormona, presentándola como un elixir de la eterna juventud cuando las pruebas científicas no son concluyentes.Gavilán lamenta que se haga negocio con la vejez y con “síntomas que en realidad no son síntomas de nada. ¿Que llegas a casa cansado? Pues claro, eso no te lo va a arreglar nadie, te estás haciendo mayor”. Gavilán sí reconoce la existencia de un SDT ligado a unas condiciones médicas muy concretas, “y cubierto por la Seguridad Social”, que no está ligado al paso de la edad.

Gavilán defiende la línea de la FDA (Food & Drug Administration), máxima autoridad sanitaria en Estados Unidos, que ha lanzado dos avisos contra el abuso de la testosterona. En el primero, más extenso, la agencia recuerda que solo se deben practicar terapias hormonales sustitutorias en aquellos pacientes que presenten niveles bajos de testosterona por una enfermedad o una lesión, y nunca por la disminución de la hormona propia de la edad. “La FDA ha aprobado el uso de productos con testosterona solo para casos asociados con ciertas condiciones médicas, como un fallo testicular derivado de problemas genéticos o en pacientes sometidos a quimioterapia. También está indicada para problemas con la glándula pituitaria o el hipotálamo cerebral, encargado de la producción de testosterona en los testículos”, reza el texto.

El motivo por el que la FDA lanzó el warning es el rápido crecimiento de las clínicas de baja testosterona -o Low T como se conoce popularmente en Estados Unidos-, que entre 2009 y 2014 pasaron de la nada a atender más de 2,3 millones de pacientes. “Aproximadamente el 70% de ellos son hombres de entre 40 y 64 años. El diagnóstico más habitual de estas clínicas fue un escasamente específico “hipofunción testicular no clasificada”. La agencia asegura, además, que el 20% de los pacientes sobre los que se efectuó una terapia de testosterona no tenían evidencias clínicas que la respaldase.
El agente dopante

Además de una hormona necesaria para el bienestar físico y psicológico, la testosterona también puede funcionar como sustancia dopante. El doctor Javier Romero, especialista en Urología del Hospital de La Luz, advierte que le llegan muchos pacientes derivados de terapias innecesarias de clínicas privadas. “Muchas de estas pequeñas clínicas están haciendo un mal uso de la testosterona. No podemos olvidar que es una sustancia dopante, que cuando te la administran te sientes muy bien, aunque no la tengas baja. Están creando testosteradictos”, explica.

Se desconocen los efectos a largo plazo de la terapia sustitucional de esta hormona. Su mal uso podría verse reflejado en la testosterona como sustancia dopante, muy difundida en los deportes de fuerza, especialmente en el culturismo, para ganar volumen muscular, así como mejorar en la resistencia y la velocidad. A largo plazo, su uso continuado puede producir infertilidad, disfunción eréctil y problemas cardiovasculares derivados del aumento descontrolado del hematocrito. Antes de que la FDA levantase la voz, la comunidad médica había criticado en muchas ocasiones la ligereza con la que se administran estos fármacos y tratamientos. La farmacéutica Bayer, uno de los principales fabricantes de testosterona de Europa, ha creado el portal ‘Tenemos una edad’ para informar a los hombres sobre el SDT tardío. Incluye un test para determinar si se sufre un déficit de la hormona que incluye preguntas tan genéricas como si ha experimentado una “disminución en la sensación de bienestar” o si tiene la sensación de que ha pasado el mejor momento de su vida. Este periódico se ha puesto en contacto con Bayer sin obtener respuesta.

“No se puede diagnosticar un SDT tardío con un cuestionario de internet, y menos si se pregunta por el estado de ánimo. Eso solo genera falsos positivos. Ni siquiera puede servir como aproximación. Para eso estamos los médicos”. La frase es del doctor Josep Torremadé, urólogo del Hospital de Bellvitge, quien coincide con Romero en la existencia de un síndrome de baja testosterona al alcanzar cierta edad. Sin embargo, Torremadé cree que la clave está en el diagnóstico: “Es obvio que existe un SDT tardío, y que tiene unas repercusiones en el hombre, pero nos falta aún definirlo clínica y biológicamente. No se puede medir con un análisis de sangre, como hacen en muchas clínicas, porque la testosterona varía mucho a lo largo de un día y depende de muchos factores. Hay que mirar el estado del hueso para ver si está sufriendo los efectos de SDT o disponer de una evolución de sus niveles de testosterona. Que nadie se deje diagnosticar SDT con un análisis”.

(2017-01-08) Inglaterra: Cruz Roja alerta de la “crisis humanitaria” en los hospitales por los recortes

140 pacientes han sido rechazados en Urgencias y tres han fallecido mientras esperaban ser atendidos

La Cruz Roja ha hecho un llamamiento alertando sobre la “crisis humanitaria” de los hospitales británicos. La organización internacional advierte que ha tenido que ceder decenas de voluntarios y prestar sus Land Rovers para suplir la falta de personal médico y ambulancias en ciudades como Nottingham, Leicester, Lincoln, Kettering o Northampton desde el pasado 1 de enero.

“La Cruz Roja está en primera línea, respondiendo a la crisis humanitaria de nuestros hospitales y servicios de ambulancia en todo el país”, asegura el director ejecutivo de la Cruz Roja británica, Mike Adamson, en un insólito llamamiento a la población que figura junto a las peticiones de ayuda a la organización en las guerras de Siria y Yemen.

El llamamiento se produce tras el fallecimiento de dos enfermos durante la primera semana del año en Urgencias del Royal Hospital de Worcestershire, mientras esperaban a ser atendidos en sus camillas. Un tercer paciente murió de un ataque al corazón en otro punto del hospital en la misma semana, sin que se le pudiera aplicar a tiempo la reanimación.

El líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, ha reclamado la comparecencia urgente de la “premier” Theresa May en el Parlamento ante la alerta de “crisis humanitaria” en los hospitales británicos declarada por la Cruz Roja.

“Estamos ante una crisis sin precedentes en nuestro sistema sanitario”, declaró Corbyn. “Los hospitales estáb rechazando pacientes ante la falta personal, los enfermos están hacinados en los pasilllos de Urgencias esperando ser atendidos… Esta es una crisis causada no por una epidemia, sino por las políticas del Gobierno conservador”.
Drásticos recortes

Más de 140 pacientes han sido rechazados durante la primera semana en las Urgencias de los hospitales británicos, desbordados por una avalancha de año nuevo que ha sacado a la luz los drásticos recortes motivados por las políticas de austeridad del Gobierno conservador de David Cameron.

“Estamos asistiendo al Servicio Nacional de Salud (NHS) para aliviar la presión en los hospitales, para conseguir camas libres y para llevar a los pacientes a sus casas”, ha confirmado Mike Adamson a la BBC. “Hemos visto a gente desatendida después de sufrir graves caídas, a gente enviada a casa sin ropa, a enfermos que no son lavados durante días por falta de personal”.

La Cruz Roja ha denunciado el estado de abandono de al menos 14 zonas básicas de salud, afectadas por los recortes del gasto público en los últimos años. La organización ha pedido al Gobierno de Theresa May que destine nuevos fondos para los gastos sanitarios y de asistencia sanitaria para evitar una situación crítica en todo el país.

La crisis del NHS es la cuestión que hoy por hoy más preocupa a los británicos, por delante del control de la inmigración y de la marcha de la economía. Durante el referéndum de la UE, el actual titular del Foreign Office Boris Johnson recorrió el país en autobús prometiendo destinar al NHS los 400 millones de euros de aportación semanal a los fondos europeos cuando se consume la ruptura con Bruselas (una promesa reconocida “a posteriori” como falsa por los propios partidarios del Brexit).

(2016-01-05) Ordenan paralizar la adjudicación de la incineradora de Gipuzkoa

El juzgado de Donostia da la razón a la plataforma GuraSOS y ordena a la Diputación de Gipuzkoa paralizar cautelarmente la adjudicación de la planta de Zubieta.

El juzgado de Donostia da la razón a la plataforma GuraSOS y ordena a la Diputación de Gipuzkoa paralizar la adjudicación de la planta de Zubieta hasta que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) no resuelva sobre el recurso presentado por la plataforma ciudadana GuraSOS contra el Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos (PIGRUG) de la Diputación de Gipuzkoa, con el fin de que este se paralice y se ponga en marcha un proceso de participación ciudadana sobre la citada planta.

GuraSOS ha informado a través de una nota que el juzgado de lo contencioso número 2 de Donostia ordena a la Diputación Foral que “se abstenga de adjudicar” la licitación “hasta que sobre la misma se resuelva por la sala de lo contencioso administrativo del TSJPV el recurso de apelación” interpuesto por la asociación.

Según explica la plataforma, “el auto censura abiertamente a las administraciones que están impulsando la licitación sin esperar las resoluciones judiciales por lo que considera actitud lesionadora del derecho de tutela judicial efectiva”.

El auto destaca que “las administraciones no pueden ejecutar sus actos” hasta que el Tribunal competente resuelva el recurso contencioso-administrativo que pide la suspensión cautelar de la obra, pues de lo contrario “estaría impidiendo dicha fiscalización judicial, lesionando el derecho a la tutela judicial efectiva”.

Tras esta decisión judicial, GuraSOS se reafirma en su hoja de ruta y subraya que la solución “sólo puede venir de un proceso de diálogo y acuerdo que deje atrás el escenario de confrontación política que hemos conocido en los últimos años”.

Joseba Bealustegi, abogado y portavoz de la plataforma, ha dicho que con este pronunciamiento se pone de manifiesto que los recurrentes quedan “indefensos” si la Diputación o GHK actúan antes de las resoluciones judiciales.

GuraSOS sostiene que es “mentira” que las obras de la incineradora se hayan adjudicado ya, como anunció la Diputación, y que la resolución de hoy “lo pone en evidencia”, ha afirmado el portavoz de la plataforma.

“No ha habido un acuerdo de adjudicación, la Diputación ha utilizado un engaño infantil que con este auto ha quedado al descubierto. El juez ordena que no se adjudique porque no se ha adjudicado todavía”, ha subrayado.

La Diputación cree que nada cambia

Por su parte, la Diputación de Gipuzkoa ha asegurado hoy que el auto que ordena a la Diputación “abstenerse” de adjudicar la incineradora “no cuestiona ninguna de las actuaciones que el Consorcio de Residuos ha realizado”.

El ente foral señala que la resolución “afecta a la denegación por parte de la Diputación Foral de Gipuzkoa de la solicitud de un proceso participativo” y que, a este respecto, “es necesario recordar que el órgano de contratación en el proceso de licitación” de la incineradora “es el Consorcio de Residuos y no la Diputación”.

“En cualquier caso, la resolución ha sido puesta en manos de los servicios jurídicos de la Diputación para un análisis más pormenorizado del tema”, precisa.

(2016-01-05) ¿Por qué los cribados contra el cáncer no alargan la vida?

Antoni Sitges. Doctor en Medicina (UAB 1979), Jefe de Departamento de Cirugía del Hospital del Mar y Catedrático de Cirugía (UAB).

He escrito en este y en otros medios que la popularidad de los cribados contra algunos de los tumores malignos más frecuentes (mama, próstata y colon) responde más bien a cierta hipocondría social cuando no al abuso interesado de algunos profesionales que en evidencias científicas incontestables. Que hacerse pruebas con regularidad contra el cáncer no alargue la vida parece a primera vista un hecho contrario a la simple intuición. De hecho, la mayoría de ciudadanos ha sido conducida a pensar que estas pruebas forman parte de la así llamada medicina preventiva pero, en realidad, poco tienen que ver con ésta. La medicina preventiva reúne un conjunto de conocimientos sobre los estilos de vida y de potenciales factores de riesgo para enfermar, pero no dice nada sobre la conveniencia del diagnóstico precoz relacionado con los cribados del cáncer. Que los legos en materia de medicina confundan estos términos me parece hasta cierto punto comprensible; lo que resulta extraño es que haya tantos médicos que sufran una confusión similar.

Las críticas que he recibido no pocas veces de mis colegas para criticar la popularización de los cribados parten de este error de base. Pero además, los pasa por alto el hecho de que los cribados detecten más cánceres de los que se diagnosticarían si los pacientes fueran estudiados cuando desarrollan síntomas, no supone en modo que éstos alarguen su esperanza de vida. En cambio, sí es cierto que los cribados generan miles de exploraciones complementarias totalmente innecesarias (análisis, radiografías, endoscopias) cada una de ellas con sus potenciales riesgos para la salud además de la ansiedad que suele acompañar la espera de resultados y los falsos positivos.

Otro de los motivos por los que los especialistas creen beneficiar a los ciudadanos sometiéndolos a exámenes periódicos por “si acaso” tuvieran un cáncer asintomático, se funda precisamente en la visión sesgada hacia su especialidad que los caracteriza y en la falta de perspectiva global sobre la salud. El caso de los gastroenterólogos y endoscopistas involucrados en el cribado del cáncer de colon es típico. Olvidan que aunque el cribado del cáncer de colon contribuye a aumentar el número de diagnósticos y que en algunos estudios muestre un cierto impacto en la mortalidad específica para este tipo de cáncer, no significa que alargue la vida de los pacientes a los que se les diagnostica.

Una investigación publicada en 2013 en New England Journal of Medicine, presenta curvas de supervivencia a largo plazo idénticas en grupos de más de 10.000 ciudadanos sanos sometidos a cribado anual, bianual o no cribados para cáncer de colon. En el grupo no cribado hubo 90 muertes más por cáncer de colon que en el grupo cribado anualmente pero a los 30 años de seguimiento la mortalidad por cualquier causa fue idéntica en los tres grupos. Para un cirujano observador de lo que sucede en su entorno, la explicación es muy sencilla: hoy se están interviniendo en nuestros hospitales por tumores malignos de colon y recto en pacientes de edad avanzada con enfermedades asociadas que en poco se beneficiarán de la cirugía. Unos pocos pueden morir después de la intervención, otros pueden quedar con secuelas que empeoren su calidad de vida otros, finalmente, morirán por causas que nada tienen que ver con su neoplasia.

Algo similar ocurre con el cáncer de próstata tal y como ha demostrado una revisión Cochrane de cinco estudios randomizados con más de 300.000 pacientes. Mientras suman miles los pacientes sometidos inútilmente a prostatectomías, tiroidectomías o mastectomías que arrastrarán durante años las secuelas indeseables. El equivocada confianza en los cribados contra el cáncer constituye ya un nuevo mito social y médico de esos que la revista Nature (2015) ha catalogado como inmortales en un artículo reciente titulado ‘Myths that will not die’, que recomiendo encarecidamente a todos los médicos, administrativos y gestores implicados en los cribados del cáncer.

Resulta fascinante tratar de entender por qué los cribados, aunque diagnostiquen más cánceres, no tienen ningún impacto sobre la esperanza de vida. British Medical Journal en un brillante trabajo ofrece dos pistas:
1) Confusión mortalidad específica para un tipo de cáncer con mortalidad por cualquier causa
2) Los cribados pueden tener un efecto contraproducente y sus secuelas y efectos adversos contrarrestar el pequeño beneficio que pudieran tener sobre la mortalidad del cáncer en cuestión.

Es lamentable, además de perjudicial, la agresividad con la que los responsables de los programas de cribados citan al personal para someterse a pruebas diagnósticas e incluso retoman los ciudadanos que no acuden a las citas programadas. Es urgente acabar con estas prácticas y, como mínimo, dejar en manos de cada uno de nosotros la decisión de participar o no en estas prácticas científicamente deshonestas, de dudosa eficacia y alto costo.

(2016-01-05) Bajan el numero de trabajadores y camas en la sanidad publica, aumentan en la privada

El Ministerio de Sanidad ha publicado el documento ‘Indicadores Hospitalarios. Evolución 2010-2014’, informe que muestra como, desde el comienzo de la década hasta hace ahora dos años, los recursos humanos disponibles en la Sanidad Pública decrecieron, mientras que los existentes en la Sanidad Privada aumentaron.

Los trabajadores de los diferentes hospitales públicos eran 471.661 en 2010, y en 2014 se redujeron a 462.223, es decir, una pérdida de 9.438 trabajadores. Sin embargo se experimentó un ascenso de 2013 (452.275) al último año citado, con un crecimiento de 9.948 personas.

En la sanidad privada, y como resultado posiblemente el aumento de las derivaciones desde el sector público y del incremento de pólizas privadas, se observó sin embargo, un aumento de 6.698 empleados en el sector en el periodo citado. Así en 2010 se contaba con 81.107 trabajadores y en 2014, el número subió a 87.805.

Otro aspecto destacado es que mientras ha descendido el número de altas hospitalarias en la Sanidad Pública (de 4.047.359 en 2010, a 4.026.932 en 2014), la Sanidad Privada incrementa el número de altas de hospitalización ( de 1.191.893 a 1.237.941).

Descenso del número de camas

Como resultado del continuado proceso de privatización que se viene realizando en todas las Comunidades Autónomas, gracias a la Ley 15/97, ha descendido el número de camas en funcionamiento en la Sanidad Pública (en 2010 eran 115.426, mientras que en 2014 solo 109.435), es decir una pérdida de 5.991, lo que equivale al cierre de cuatro hospitales del tamaño del Gregorio Marañón.

(2016-01-05) Canarias: nombran Consejero de Sanidad al vicepresidente de la patronal de la sanidad privada

José Manuel Baltar ostentaba hasta la fecha el cargo de director de Operaciones de Hospitales San Roque, clínica con la que el Gobierno firmó en 2015 conciertos sanitarios por 20 millones de euros

Aparte de ser el vicepresidente de la Alianza de la Sanidad Privada Española, es secretario de la Asociación de Clínicas Privadas de Las Palmas

Canarias cuenta desde este miércoles con nuevo equipo de Gobierno. El presidente regional, Fernando Clavijo (Coalición Canaria) ha nombrado a los nuevos consejeros tras expulsar a su socio en el Ejecutivo regional, el PSOE y ha confirmado lo que ya se daba por hecho este martes, que el consejero de Sanidad será el vicepresidente de la Alianza de la Sanidad Privada Española y secretario de la Asociación de Clínicas Privadas de Las Palmas, José Manuel Baltar.

El resto de miembros que completan su equipo son Pablo Rodríguez como nuevo vicepresidente y encargado de Obras Públicas y Transporte; José Miguel Barragán, que asumirá el área Presidencia, Justicia e Igualdad; y Cristina Valido en Empleo, Políticas Sociales y Vivienda. Todos ellos tomarán posesión el próximo lunes 9 de enero, fecha en la que se celebrará el primer Consejo de Gobierno del año.

Cuestionado por el nombramiento de Baltar al ser una persona proveniente del sector de la sanidad privada, el presidente autonómico ha recordado que el nuevo consejero de Sanidad antes de ser miembro las últimas dos décadas de la clínica privada Hospital San Roque -donde hasta la fecha era director de Operaciones y director gerente de la clínica que la empresa tiene en Las Palmas de Gran Canaria- fue director de gestión del Complejo Hospitalario Xeral-Calde de Lugo, dependiente del Servizo Galego de Saúde, “por lo que sus orígenes son de la sanidad pública”, destacó el exalcalde de La Laguna para añadir que “esa experiencia de lo público y lo privado va a ser un elemento fundamental a la hora de mejorar los resultados de nuestra Sanidad pública, que va a seguir siendo pública”.

Clavijo ha recalcado que con este nombramiento buscan una persona con experiencia que tenga “capacidad de gestión en un área tan sensible y delicada” en el que están preocupados por obtener “el mejor resultado posible de cara al servicio que se presta al ciudadano”. Aparte, ha hecho hincapié en que al ser independiente será “un elemento importante a la hora de que los distintos grupos políticos arrimemos el hombro” para mejorar la situación de la Sanidad en el Archipiélago.

El pasado mes de septiembre Baltar declaró que la lista de espera quirúrgica en Canarias se solucionaría en medio año con 16 millones de euros más destinados a conciertos con hospitales privados, una propuesta que ya había presentado ante el presidente de una comunidad autónoma que arrastra conciertos sanitarios desde la época preconstitucional y que destina el 10,5% del presupuesto de la salud a contratos con empresas privadas.

Con Clínicas San Roque el Gobierno de Canarias, según el reportaje de Despiertos TV Privados de Salud, tuvo en el año 2015 acuerdos por 20 millones de euros, datando el primer contrato suscrito del año 1978.

Las quejas no se han hecho esperar y tras hacerse oficial su nombramiento la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias ha comparado a Baltar con “el zorro al cuidado de las gallinas”, símil también empleado por Podemos, que ha dicho que es “el lobo cuidando el rebaño”.

(2016-01-04) “Está muriendo gente en Grecia que tendría que sobrevivir”

Las medidas de austeridad de Alexis Tsipras han convertido a los hospitales en “zonas de peligro”, denuncian los doctores

“Por cada 40 pacientes solo hay una enfermera, a menudo se coloca a los pacientes en camas que no han sido desinfectadas y los trabajadores están tan desbordados que no tienen ni tiempo para lavarse las manos”, afirma Michalis Giannakos, presidente de la Federación de Empleados de Hospitales Públicos

Índices de mortalidad en aumento, expansión de infecciones mortales y una falta de personal y equipo médico están devastando el sistema de salud griego mientras la obstinada austeridad del país golpea a los más débiles de la sociedad.

Datos y ejemplos puntuales, apoyados por doctores y sindicatos, sugieren que el Estado más caótico de la Unión Europea se enfrenta al colapso de su sanidad pública. “En nombre de unas severas medidas fiscales está muriendo gente que tendría que sobrevivir”, explica Michalis Giannakos, presidente de la Federación Panhelénica de Empleados de Hospitales Públicos. “Nuestros hospitales se han convertido en zonas de peligro”, añade.

Datos publicados por el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades revelaron recientemente que aproximadamente el 10% de los pacientes en Grecia estaba en riesgo de desarrollar infecciones hospitalarias potencialmente mortales, que ya se han cobrado aproximadamente 3.000 vidas.

El porcentaje de pacientes afectados es dramáticamente mayor en unidades de cuidado intensivo y salas de maternidad, aclaró el organismo. Aunque los datos se refieren a brotes entre 2011 y 2012, los últimos disponibles, Giannakos afirma que desde entonces el problema solo ha ido a peor.

Como otros médicos que han trabajado en el sistema nacional de salud griego desde su establecimiento en 1983, el presidente del sindicato culpa de los actuales problemas a la falta de personal, la insalubridad y la ausencia de productos de limpieza. Además, los recortes se han agravado por el uso excesivo de los antibióticos, indica.

“Por cada 40 pacientes solo hay una enfermera”, señala, mencionando el caso de una mujer que murió el mes pasado en un hospital público en Zakynthos después de una operación de pierna muy común. “Los recortes son tales que hasta en las unidades de cuidado intensivo hemos perdido 150 camas”, denuncia Giannakos.

“A menudo se coloca a los pacientes en camas que no han sido desinfectadas. Los trabajadores están tan desbordados que no tienen ni tiempo para lavarse las manos, y en ocasiones tampoco hay jabón antiséptico”, explica.
2,5 millones de griegos sin cobertura sanitaria

Ningún otro sector se ha visto tan afectado por la crisis económica griega. Derrochador y sobredimensionado, para muchos el sistema de salud era la muestra de todo lo que estaba mal en el país y, como tal, en necesidad urgente de reforma.

Reconociendo el déficit, el Gobierno anunció el mes pasado que pensaba contratar a más de 8.000 doctores y enfermeros en 2017. Desde 2009, el gasto per cápita en sanidad pública se ha recortado aproximadamente un tercio, lo que equivale a 5.000 millones de euros, de acuerdo con la OCDE. Para 2014, el gasto público había caído a un 4,7% del PIB, desde el 9,9% anterior a la crisis. Más de 25.000 trabajadores han sido despedidos y los suministros son tan escasos que los hospitales se quedan a menudo sin medicinas, guantes, gasas y sábanas.

A principios de diciembre, Giannakos, enfermero de formación, promovió una marcha de protesta que comenzó en el mugriento edificio del Ministerio de Sanidad y terminó fuera de la oficina neoclásica del primer ministro, Alexis Tsipras. En el Ministerio, técnicos hospitalarios levantaron una pared de ladrillo en la que colgaron un cartel que rezaba: “El Ministerio se ha trasladado a Bruselas”.

Pocos anticipaban que las economías occidentales promoverían ajustes fiscales de la escala de Grecia. En los seis años desde que recibió el primero de tres rescates para evitar la quiebra, el país ha impuesto ajustes draconianos a cambio de más de 300.000 millones de euros en créditos de emergencia. La pérdida de más del 25% de la producción nacional y una recesión que que ha obligado a todavía más gente a acudir a la atención sanitaria primaria ha agravado los efectos corrosivos de los recortes, que en el caso de los hospitales públicos han sido tan indiscriminados como graves.

La presión para cumplir las exigencias presupuestarias de los acreedores significa que solo en 2016, el gasto en sanidad se ha reducido en 350 millones de euros bajo la administración de Syriza, el partido de izquierdas que hizo campaña contra la austeridad, explica Giannakos citando datos del Gobierno.

Se ha dejado a más de 2,5 millones de griegos sin cobertura sanitaria. La falta de repuestos es tal que las máquinas de escáner y otros equipos de diagnóstico sofisticados son cada vez más defectuosos. Los análisis básicos de sangre ya ni siquiera se hacen en la mayoría de hospitales porque el gasto de laboratorio se ha recortado. Los recortes salariales también han empeorado la ya de por sí baja moral.
Éxodo de doctores

“El mayor problema es la falta de personal porque la gente se jubila y nunca es reemplazada”, indica el doctor Yiannis Papadatos, que dirige la unidad de cuidados intensivos de uno de los tres hospitales pediátricos de Atenas. “Luego esta el problema del equipo y, periódicamente, la falta de suministros como guantes, catéteres y paños de limpieza”.

Pequeños actos de heroísmo han hecho mucho por mantener a flote el sistema en quiebra: doctores y enfermeros que trabajan de más y donantes y filántropos también ayudando.

Papadatos señala: “Fui criado en parte en Kenia por unos padres que destacaban la virtud de ayudar a los otros. Estos días paso mucho tiempo dando vueltas y pidiendo ayuda a amigos o al sector privado cuando nuestro hospital se queda sin suministros. Todos los monitores que utilizamos para comprobar ritmos cardíacos, presión sanguínea y ese tipo de cosas han sido donados. A la gente le gusta dar. Les hace sentir bien”.

Los sindicalistas denuncian que el sistema sanitario es un objetivo fácil porque los sucesivos gobiernos se han negado a abordar adecuadamente la evasión fiscal, que supone la mayor sangría en las arcas públicas. En una extraña confesión pública, el Fondo Monetario Internacional reconoció recientemente que los recortes habían sido tan brutales que habían “puesto en peligro servicios públicos básicos como el transporte y la sanidad”.

Pero en un momento en que la crisis griega de deuda vuelve a brillar tras el controvertido anuncio de Tsipras de una serie de beneficios sociales, muchos temen que lo peor esté aún por llegar. Uno de ellos es el doctor Michalis Samarakos, que cree que aunque el sistema sanitario necesita mayores reformas, corre el riesgo de quedarse sin especialistas y sin personas en formación. Ya ha habido un éxodo masivo de doctores, la mayoría a Alemania y Reino Unido, como resultado de la falta de oportunidades.

“Los mejores se están yendo porque su potencial no se puede desarrollar aquí”, asegura. “Lo puedo ver cuando doy clase a estudiantes de sexto año en la Universidad de Atenas: todo el mundo quiere una referencia, todo el mundo quiere irse”.

“Se ha convertido en un problema creciente. No tenemos nefrólogos, por ejemplo, porque no hay oportunidades para los especialistas, ni dentro ni fuera del sistema [en la sanidad privada]”, asegura Samarakos. “Los doctores en formación son la espina dorsal de cualquier hospital, sin ellos los hospitales no pueden funcionar. A menos que haya un gran cambio, me temo que las cosas solo se pueden poner peor”, sentencia.

DIFUSIÓN EN EL BLOG: @tiricia34

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s